Si hay algo que hacemos durante nuestro día a día de forma inconsciente es respirar. Parece algo lógico, lo llevamos haciendo desde que nacimos sin que nadie nos enseñara. Sin embargo, aprender a controlar este acto natural de nuestro organismo, y darnos cuenta de lo que ello supone, proporciona grandes beneficios a nuestro bienestar. Esta técnica tiene nombre y se llama respiración consciente.

La respiración consciente es una técnica que ayuda a reducir los niveles de estrés. Proporciona calma en los momentos que notamos que nuestro cuerpo y mente no están en sintonía. Es en este momento en el que necesitamos pararnos y pensar qué es aquello que nos produce esas sensaciones negativas para conseguir una calma mental. La respiración consciente nos permite volver a poner nuestros pensamientos y atención en lo que realmente importa en nuestras vidas.

Poner atención a nuestra inspiración y espiración devuelve nuestra mente a nuestro cuerpo. Y de pronto estamos ahí, totalmente presentes en el aquí y ahora. Este ejercicio es ideal para apagar el piloto automático, para descargar de la tensión acumulada de una manera muy sencilla. Al practicarlo, la atención se centra en el momento presente y detiene el fluir constante de los pensamientos, recuerdos, imágenes o ideas.

Para llevarlo a cabo, es necesario centrar la atención en la respiración de forma amable. Sin juicio sobre nuestros pensamientos, sentimientos y sensaciones, autoaceptación. Ayuda a conectar con uno mismo, reconocer nuestros pensamientos y emociones, nos ayuda a regular la forma de actuar, mejora el autocontrol.

 

La respiración consciente en los centros educativos

Aunque esta técnica se asocia comúnmente con el yoga y la meditación, la realidad es que la respiración consciente es un ejercicio que debería estar más presente en nuestro día a día. Incluso es una técnica muy recomendable para enseñar en los colegios, sobre todo a edades tempranas. El psicólogo Daniel Goleman comenta que actualmente este mundo está lleno de “distracciones tecnológicas” y que para un niño es muy difícil mantener la atención en algo concreto.  Para Goleman: “La atención es la base del aprendizaje”. Por lo tanto, centrando durante unos minutos al día el foco de nuestros pensamientos en la respiración, conseguiremos ejercitar nuestra atención y con ello mejorar nuestro aprendizaje.

 

Tras saber más sobre esta técnica, desde La Sonrisa de Melania trabajamos en el “Reto 21 días” dirigido a alumnos de secundaria, con el objetivo de dar a conocer esta técnica de atención plena. Enseñar a los alumnos a controlar su respiración desde pequeños creará una base, para que en momentos de estrés, sean ellos mismos los que busquen su foco en lo realmente importante en ese momento.

Para ello proponemos una serie de ejercicios para realizar durante 21 días, a primera hora de la mañana, para realizar la respiración consciente. Para ello hemos creado una serie de audios en los que se explica paso a paso cómo conseguir esa calma y atención en lo que realmente importa. Si quieres empezar este reto, solo tienes que rellenar nuestro formulario de contacto indicando en el asunto «Reto 21 días» y te enviaremos los ejercicios. No olvides marcar la casilla de «Quiero recibir información sobre próximas actividades» para conocer todo lo que hacemos en La Sonrisa de Melania.

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